¿Cómo sueles empezar el día? Buenos días con le pie derecho.

¿Eres de las que les cuesta levantarse temprano, amanece de malas o tarda en despertar?

10 CAMBIOS QUE HACEN LA DIFERENCIA:

  1. Lo primero que debes trabajar es en tu fuerza de voluntad, pues aunque estés dispuesto a levantarte temprano, la realidad es que estás predispuesto a que dormirás un poco más después de que suene la alarma, por lo que en la mayoría de las ocasiones se te hace tarde. Levantarse apenas se cobra conciencia sin darle tiempo al cuerpo para convencerte de seguir durmiendo. Nunca quedarse “5 minutos más.”
  1. Desayuna bien: Después de un sueño de siete u ocho horas, nuestro cuerpo necesita recuperar nutrientes. Un desayuno equilibrado y fuerte nos dará la energía necesaria y, además, nos ayudará a adelgazar. Como han puesto de manifiesto diferentes estudios, una de las claves para la pérdida de peso es que la primera comida del día sea fuerte.
  1. Haz la cama: Es algo que odiamos por principios. Sin embargo, psicológicamente, es importante salir de casa con los deberes hechos y todo ordenado, puesto que nos liberaremos de la carga que suponen las tareas domésticas.
  1. Pon por escrito lo que quieres conseguir: Todo nuevo día es una oportunidad que se abre ante nuestros ojos, y por eso no está mal ponernos una meta (pequeña, no importa) cada mañana. Si, como decía Ralph Waldo Emerson, “un hombre se convierte en lo que piensa durante todo el día”, el primer paso para alcanzar nuestras metas es centrarnos en lo que realmente importa. Todos lo sabemos; el problema es que no lo recordamos.
  1. Conviene cenar al menos dos o tres horas antes de irte a dormir. Asegurarse también de haber tomado suficiente agua al empezar el día para estar hidratado durante tu jornada.
  1. Hacer actividad física durante el día o a la noche libera endorfinas y le proporciona al cuerpo el oxígeno que necesita para relajarse y dormir mejor. No hace falta que sea nada extraordinario, puede ser simplemente salir por un trote, pasear en bici o hacer algo de gimnasia. Esto es especialmente útil para aquellos a quienes les esta costando dormirse en el horario que quieren hacerlo.
  1. Al menos 90 minutos antes de acostarte, desconéctate de las actividades electrónicas, tales como ver la televisión, leer el correo, navegar las redes sociales o leer en un e-reader. “La revista Science dice que son fuentes de energía y que nos sobre-estimulan. No hay forma de que te quedes dormido”. Ella sugiere su sustitución por algo relajante, como escuchar música, dibujar o preparar las comidas para el día siguiente.
  1. Piensa que normalmente las últimas horas del día son las menos productivas ya que la mente está cansada de todo el día. Si duermes antes, probablemente le quites tiempo a las distracciones, y lo cambies por tiempo productivo que ganarás por la mañana. Cuando veas lo despejada que está tu mente por la mañana, y la energía que tienes después de desayunar para hacer cosas productivas, te motivarás para seguir haciéndolo.
  1. Relájate antes de dormir para empezar tu día de la misma forma: Para ayudar a conciliar el sueño más fácilmente es bueno tener una rutina nocturna.

LEVANTARSE TEMPRANO ES UN HÁBITO QUE SE ADQUIERE RÁPIDO. INTÉNTALO, ¡PERSEVERA Y LO VAS A LOGRAR!

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