Acelga, una hortaliza con propiedades muy beneficiosas.

ACELGA

Acelgas, una hortalizas de hoja verde con propiedades nutricionales muy beneficiosas.

Las acelgas son originarias del Mediterráneo y su cultivo hoy en día se ha extendido por todo el mundo. Son unas hortalizas con hojas grandes, con forma ovalada y verdes y la penca puede presentar varios colores, desde el blanco hasta el rosa fuerte. Aunque la acelga se cultiva durante todo el año, su mejor época podría ser desde el otoño hasta la primavera.
Propiedades nutricionales de las acelgas:

Son muy ricas en Vitamina A, muy importante para mantener una piel sana, una buena visión, un cabello saludable, el sistema esquelético y el inmunológico. La Vitamina A posee propiedades antioxidantes, por lo que nos protege ante los radicales libres, las infecciones y las enfermedades degenerativas.

Contienen grandes cantidades de folatos, los cuales colaboran en la formación de los glóbulos rojos y blancos y los anticuerpos del sistema inmunitario.

Las acelgas tienen gran contenido en agua, por lo que nos hidratan cuando las ingerimos.

El potasio de la acelga es muy importante para cuidar nuestros músculos y el sistema nervioso.

Otro mineral que contiene la acelga es el magnesio, que nos ayuda a mantener un intestino sano, favorece el tránsito intestinal, fortalece los huesos y dientes y hace que nuestros músculos puedan funcionar correctamente.

Contienen hierro, el cual combate la anemia ferropénica, participa el la producción de hemoglobina (que transporta el oxígeno a todas las células del organismo) y forma parte de muchas proteínas.

La acelga también contiene Yodo, imprescindible para que la glándula tiroides pueda producir las hormonas tiroideas, las cuales intervienen en multitud de funciones como por ejemplo el metabolismo, el desarrollo del feto o la regulación de la temperatura corporal.

Su contenido en Vitamina C nos ayuda a absorber el hierro, combatir a los radicales libres, repara y mantiene en buen estado los huesos, dientes y tejidos, ayuda en la cicatrización de heridas y participa en muchas funciones en nuestro organismo.

Nombre común: Acelga, acelga bravía, acelga colorada, acelga común, acelga cultivada, acelga marina, acelga negra, acelgas, acelga castellana, acelga de campo, acelga silvestre, acelga loca, celga.

Beta vulgaris var. cicla, la acelga, es una planta de la familia de las Amarantáceas. La acelga es una subespecie de Beta vulgaris, al igual que las remolachas, betarragas y el betabel, aunque a diferencia de éstas es cultivada para aprovechar sus hojas en lugar de sus raíces.

Las acelgas son uno de los vegetales de hojas verdes más populares de Europa, que se cultivan especialmente alrededor de la zona mediterránea; son muy versátiles en la cocina, pudiendo añadirse las hojas jóvenes a las ensaladas y cuando son más maduras, a platos cocinados de verduras y salteados.

NUTRIENTES DE LAS ACELGAS:

Las acelgas aportan los siguientes nutrientes:

VITAMINAS:

  •  Las acelgas contienen cantidades muy elevadas de vitamina A; es una de las verduras más ricas en vitamina A.
  • Aporta vitaminas del del complejo B, como B1, B3, B5, B6, B9, que resultan esenciales para las funciones metabólicas celulares.
  • Las hojas de acelga son una excelente fuente de vitaminas antioxidantes, como la vitamina C, que proporcionan alrededor del 34 % de los niveles diarios recomendados por cada 100 gramos.
  • Contiene pequeñas cantidades de vitamina E.
  • Tiene unos excelentes niveles de vitamina K; tan sólo 100 gramos proporcionan aproximadamente el 700% de la ingesta recomendada. Es una de las verduras más ricas en vitamina K.

MINERALES:

Es una fuente rica en minerales, como el cobre, calcio, sodio, potasio, hierro, manganeso y fósforo, especialmente de magnesio y potasio, y con más contenido de hierro que las espinacas.

FIBRA:

Esta verdura es muy rica en fibra soluble, que ayuda a mantener el tránsito intestinal, previene el estrañimiento, y es muy importante en la prevención del colesterol y ciertas enfermedades como el cáncer.

OTROS NUTRIENTES:

Es una fuente rica de ácidos grasos Omega-3, flavonoides y otros antioxidantes como el betacaroteno , α-caroteno, luteína y zeaxantina. Tienen muy pocas calorías 19 kcal./100 gramos, y muy pocas grasas.

Las personas con problemas de cálculos renales, deberían de tener cuidado con la ingestión de acelgas y comerlas con moderación, debido a la presencia de oxalatos, que están presentes en esta verdura.

BENEFICIOS QUE APORTAN LAS ACELGAS:

Debido a su contenido en vitamina C ayuda a eliminar los radicales libres, manteniendo el tejido conectivo en buen estado, y fortalececiendo el sistema inmunológico, creando resistencias contra agentes infecciosos..

Promueven la salud ósea y limitan el daño neuronal en el cerebro, por lo que son muy importantes para incluir en la dieta de pacientes que sufren enfermedad de Alzheimer; esto es debido a la presencia de vitamina K en esta verdura.

Por el contenido en potasio, que resulta importante para los fluidos celulares, ayuda a mantener un buena frecuencia cardíaca y tener controlada la presión arterial.

La ingesta regular de acelgas en la dieta ayudan a prevenir la osteoporosis, la anemia por deficiencia de hierro, y la deficiencia de vitamina A, y protegen contra las enfermedades cardiovasculares y el cáncer de colon y de próstata.

También ayudan a controlar el colesterol y colabora en dietas para la pérdida de peso, mejora la circulación y es muy beneficiosa en el embarazo, por su contenido en ácido fólico; un consumo adecuado de acelgas ayuda a prevenir enfermedades y mantener un buen estado de salud.

RECETAS

BUÑUELOS DE ACELGA:

Poner en un bol 1 taza de harina de garbanzo.

Añadir:

  • 10 hojas grandes de acelga picada, que puedes cocer un par de minutos o utilizar tal cual.
  • 1/2 cebolla cruda picada
  • 1 chorrito de zumo de limón (para quitar el gusto a garbanzo y evitar que absorban mucho aceite)
  • 1 cucharadita de bicarbonato o levadura química
  • cúrcuma, comino y coriandro, media cucharadita de cada uno
  • sal y pimienta
  • Echar agua poco a poco y remover hasta obtener una masa similar a la de los buñuelos tradicionales.

Dejar reposar unos minutos y, si se ve muy seco, añadir otro poco de agua: en el fondo del bol tiene que quedar un poquito de mezcla semilíquida.

Freír en aceite de oliva no demasiado caliente, dándoles la vuelta varias veces. Escurrir sobre papel absorbente cuando se vean bien doraditos, secos y ligeros.

ROLLITOS DE ACELGA:

  • Retirar el tallo de las acelgas y las nervaduras de 10-15 hojas grandes de acelga, se pueden cocer unos minutos hasta que se ablanden para poder enrollarlas.
  • En lugar de acelga se pueden usar hojas grandes de espinaca o de lechuga romana.
  • El relleno (para 20 rollitos)
  • 100 ml de cuscús o también se puede usar arroz.
  • 120-150 ml de agua caliente
  • 1 cucharada gorda de uvas pasas picadas
  • 1 chorro de zumo de limón
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • piel rallada de un limón pequeño
  • sal, pimienta de colores y 1 cucharadita de cuatro especias (mezcla de canela, jengibre en polvo, nuez moscada y clavo)
  • Mezclar todo y dejar que el cuscús se hidrate, esponjar con un tenedor, probar y corregir la sazón si hace falta, tiene que quedar bien sabroso. Dejar enfriar.
  • Ahora haremos los rollitos y cuando estén todos hechos, calentarlos en una salsa de tomate suave y servirlos con garbanzos aliñados con sal, aceite, vinagre balsámico y comino.

TORTILLA DE ACELGA:

15 minutos

Ideal para una comida o cena liviana, se mezcla todo… vuelta y vuelta….. ¡a comer!

Ingredientes:

  • 1 Atado acelga picada y hervida sin los tallos
  • 3 Huevos batidos
  • 1 cubito concentrado de verdura, carne o pollo muy bien triturado
  • 2 Cdas queso parmesano rallado
  • 1 Cdts orégano
  • 2 Cdas aceite

Pasos:

  1. Estilar muy bien la acelga.
  2. En un bowl, mezclar muy bien todos los ingredientes menos el aceite.
  3. Poner las dos cucharadas de aceite en una sartèn anti adherente y antes de que este se caliente, vaciar la mezcla.
  4. A fuego medio, mover la sartèn con pequeños movimientos giratorios hasta que el huevo comience a cuajar.
  5. Darla vuelta con la ayuda de un plato y terminar de dorar la otra cara.
  6. Servir sola o con el acompañamiento que se prefiera.

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